Juan Carlos Ferrero fue uno de los mejores tenistas españoles de la historia hasta la irrupción del fenómeno Nadal. El “Mosquito”, como se lo apodó, por la velocidad y agilidad de sus movimientos en pista, nació en la localidad valenciana de Ontinyent el 12 de febrero de 1980. 

 

De todos modos, comenzó a construir su carrera en Villena, Alicante. Antonio Martínez Cascales, quien lo entrenó desde los 11 años, se convirtió en su padre tenístico por aquellos años. Generaron una relación tan fuerte que ni siquiera se separaron ante la propuesta de la reconocida academia de Nick Bollettieri por entrenar a este joven talento.

 

El título en Les Petits As, uno de los torneos juveniles más importantes a nivel internacional, lo posicionaba como una de las grandes promesas del futuro. Sin embargo, en 1996 se produjo un hecho que pudo haber trastocado los planes: la muerte de su madre. Una noticia devastadora que lo llenó de tristeza, bronca e impotencia. Apoyado por su padre, otros familiares y amigos, siguió adelante, como su madre hubiera querido.

 

A nivel profesional, la Copa Davis 2000 marcó un antes y un después. Con tan solo 20 años, venció a Kafelnikov en cuartos de final y a Rafter y Hewitt en la final para convertirse en uno de los protagonistas principales de la primera ensaladera del equipo español. Cuatro años más tarde, ya con un joven Rafael Nadal en el equipo, llegó la segunda.

 

En los siguientes años se vería lo mejor de su repertorio. Diez títulos en tres años, entre los que se destaca un Grand Slam (Roland Garros 2003) y cuatro torneos de los hoy conocidos como Master 1000. Además, fue finalista del abierto parisino y del Torneo de Maestros en 2002 y finalizó también como subcampeón en el US Open del año siguiente. Por si fuera poco, llegó a la cima del Ranking ATP, puesto que mantuvo durante 8 semanas.

 

Recién había cumplido 23 años, estaba en el auge de su carrera, pero su propio físico le cortó de manera abrupta el crecimiento. Después de perder contra Federer las semifinales del Abierto de Australia 2004, contrajo varicela y no pudo jugar durante un mes. A esto se le fueron sumando una serie de lesiones (cadera, rodilla, costillas, muñeca) que no le permitieron competir con normalidad. Nunca más logró ser el mismo.

 

Los mejores años ya habían pasado, pero en 2009 se dio el lujo de ganar en Casablanca su primer título en seis años, y, sin tanto protagonismo como en las anteriores dos consagraciones, colaboró para la tercera Copa Davis de España. Entre 2010 y 2011 se alzó con otros cuatro trofeos, para un total de dieciséis. Igualmente las lesiones no le dejaban disfrutar. En octubre de 2012 anunció su retiro, pero no se alejó del tenis. Aún como jugador fundó una academia en Villena que lleva su nombre y fue durante ocho meses entrenador del alemán Alexander Zverev.

 

Los mejores puntos en la carrera del Mosquito :

Juan Carlos Ferrero

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COPA DAVIS 2000, 2004 Y 2009

 

479 VICTORIAS 

CONTRA 262 DERROTAS EN EL TOUR

 

EX NÚMERO UNO DEL MUNDO

(DURANTE 8 SEMANAS)

Aquí el tributo de la ATP para Ferrero: 

Su gran conquista en Roland Garros 2003 :