El 18 de enero de 1988, mismo año en que Steffi Graf consiguió el histórico Golden Slam, nacía en Bremen, Alemania, quien se convertiría en la otra gran tenista alemana de todos los tiempos: Angelique Kerber.

Lejos de tener una carrera de leyenda como Graf, Kerber construyó un camino muy exitoso en el tour con un destacado juego de contraataque como su gran marca registrada. Además, su flexibilidad para agacharse y responder ante tiros bajos de sus oponentes, especialmente del lado del revés, la distinguen del resto de las jugadoras de su generación.

Se convirtió en profesional en el año 2003 y su debut fue auspicioso. En la primera ronda de la qualy del ITF de Berlín remontó un set de desventaja y acabó venciendo a la francesa Marion Bartoli, quien se ubicaba en el puesto número 61 del Ranking WTA. Si bien no logró acceder al cuadro principal de dicho torneo, aquella victoria, con apenas 15 años de edad, la invitaba a soñar en grande. Y así fue.

Entre 2003 y 2006 se consagró en cuatro torneos ITF (Opole, Glasgow, Jersey y Saguenay), pero recién en 2012, en el Premier de París, obtuvo el primero de sus trece títulos dentro del circuito WTA. Fue justamente frente a Bartoli, a quien había vencido nueve años atrás en su debut absoluto como profesional.

Su primer gran resultado lo obtuvo en la semifinal del US Open 2011, cuando era la número 92 del mundo, pero el gran año de su carrera fue 2016. Llegó a la final en tres de los cuatro Grand Slam, quedándose con el título en el Abierto de Australia y en el US Open y cediendo en la definición de Wimbledon ante Serena Williams. Se tomó revancha de la estadounidense dos años más tarde, en el mismo escenario, para alzarse con su tercer y último Major.

En aquel 2016 fue también subcampeona en las WTA Finals disputadas en Singapur, cayendo en el partido decisivo con Dominika Cibulkova, y consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos. También fue finalista en el Premier 5 de Cincinnati.

En total, ocho finales disputadas en el año, seis de ellas en Big Tournaments, lo que le valió para finalizar la temporada como número 1 del mundo. Se convirtió en la jugadora de mayor edad (28 años, 7 meses y 23 días) en alcanzar esa posición por primera vez y se mantuvo allí durante 34 semanas divididas en tres períodos diferentes entre 2016 y 2017. Como dato adicional, cabe destacar que le cortó a Serena una racha de 186 semanas consecutivas como líder del ranking, marca récord igualada con Steffi Graf.

Representando a Alemania, además de la medalla olímpica en Río, fue finalista de la Fed Cup 2014 y de la Copa Hopman 2018 y 2019, en pareja con Alexander Zverev y ganando en ambas ediciones todos sus partidos de singles.

34 SEMANAS COMO NÚMERO 1

MEDALLA OLIMPICA

RIO 2016

Su primer major en Australia:

Reviví lo mejor en su triunfo en el US Open :

Mirá el momento gracioso con Novak Djokovic :

Épica victoria en All England :

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