Master 1000 de Madrid: Nadal debuta este miércoles contra el joven Alcaraz con Roland Garros entre ceja y ceja.

Rafael Nadal ya conoce a su primer rival en el Master 1000 de Madrid, debutará en segunda ronda ante su compatriota Carlos Alcaraz, quien superó sin mayores inconvenientes al francés Adrian Mannarino por 6-4 y 6-0 en 1 hora y 11 minutos.

Master 1000 de Madrid: Nadal debuta este miércoles contra el joven Alcaraz con Roland Garros entre ceja y ceja.

Rafael Nadal ya conoce a su primer rival en el Master 1000 de Madrid. El cinco veces campeón en la capital española (récord) debutará en segunda ronda ante su compatriota Carlos Alcaraz, quien superó sin mayores inconvenientes al francés Adrian Mannarino por 6-4 y 6-0 en 1 hora y 11 minutos.



Sin lugar a dudas, este partido será el que se lleve todas las miradas cuando jueguen este miércoles, con horario aún a confirmar, en la pista Manolo Santana. Un choque generacional entre el mejor jugador de todos los tiempos sobre polvo de ladrillo y la gran promesa del tenis español, quien, justamente el día del partido, cumplirá 18 años y ya cuenta en su palmarés con tres títulos Challenger.



Ni en el mejor de sus sueños se hubiera imaginado “Carlitos”, como le dicen sus amigos, festejar su cumpleaños enfrentando a su ídolo en el torneo más importante de su país. Ya había dicho el joven, en el año 2016, lo que Rafa significa para él: “Mi ídolo es Rafa Nadal. Yo quiero ser como él porque entrena muy duro, se sacrifica mucho y le echa muchas ganas a los partidos. Yo quiero ser como él”.

Un encuentro que para el pupilo de Juan Carlos Ferrero será el de su vida, para el número 2 del mundo significará uno más en la búsqueda de llegar preparado de la mejor manera posible a Roland Garros, el gran objetivo de cada temporada, donde fue 13 veces campeón.

El mallorquín viene en una clara curva ascendente en su rendimiento desde que volvió a la actividad. No se vio su mejor versión en Montecarlo, algo que parecía previsible teniendo en cuenta que no jugaba oficialmente desde el 17 de febrero (derrota ante Tsitsipas en cuartos de final del Abierto de Australia). Venció fácilmente a Delbonis y a Dimitrov en las primeras dos rondas, pero ante Rublev, el primero que logró exigirlo y moverlo desde la línea de fondo, cometió muchos errores, entre ellos siete doble faltas, algo atípico en él, sufrió el partido y lo terminó perdiendo.


En Barcelona hubo una leve mejoría, pero aún le falta para llegar a ser el gran Rafa que supimos conocer. Tuvo momentos de dudas, especialmente en el encuentro de primera ronda ante Ivashka y también ante Nishikori en octavos de final, en los que su juego no fluyó como lo hace habitualmente.

Sin embargo, con el correr de los días y a base de victorias fue ganado confianza y finalizó el torneo con dos muy buenas actuaciones. Ante su compatriota Pablo Carreño Busta (semifinales) una contundente victoria 6-3 y 6-2, quizás su mejor partido de la temporada, y la final frente a Tsitsipas, campeón en Montecarlo y número 5 del ranking mundial, tuvo de todo.

Momentos de gran nivel, pero también baches en su rendimiento que le pudieron costar el partido. Finalmente, tras levantar un match point, y gracias a su jerarquía y su espíritu de lucha, se quedó con el título en un inolvidable partido de 3 horas 38 minutos que fue la final al mejor de tres sets más larga desde 1990, año en que se empezaron registrar estas estadísticas.

Una muestra de que hasta ahora no hemos visto al mejor Nadal fue lo que sucedió en el partido de cuartos de final del Godó. Luego de vencer a Cameron Norrie miró a su banco y les pidió que reserven una pista para ir a entrenar. Evidentemente, hubo algo en su juego que no lo dejó conforme y, con Roland Garros entre ceja y ceja, no quiere dejar ningún detalle librado al azar.

Djokovic, Thiem y Tsitsipas (lo del austriaco genera dudas porque está volviendo después de un largo parate) son las principales amenazas que tiene el español de cara a lo que se viene (Madrid, Roma y Roland Garros). De todos modos, si ninguna lesión se interpone en su camino, llegará al Slam parisino como el gran favorito a quedarse con el título, que le serviría para quedarse con el récord de 21 Majors, superando los 20 de Federer, y así seguir agigantando su leyenda.