Alcaraz rompe el molde

Carlos Alcaraz demostró en las Next Gen ATP Finals estar a otro nivel que el resto de los tenistas de su generación. Se quedó con el título casi sin despeinarse y, desde el juego, superó, por potencia y habilidad, ampliamente a cada uno de sus rivales.

Alcaraz rompe el molde

Incluso desde el servicio, su punto más flojo, no tuvo mayores inconvenientes. Sufrió dos breaks durante toda su estancia en Milán.

Cedió apenas un set ante Juan Manuel Cerúndolo en el último partido del Round Robin, cuando ya estaba matemáticamente clasificado a semis por sus cómodas victorias ante Holger Rune y Brandon Nakashima. Luego, venció, también en tres parciales, a Sebastian Báez y, por último, a Sebastian Korda.

En la rueda de prensa posterior a la final, luego de hacer el análisis del partido y de reconocer que pudo haber hecho mejor las cosas, el estadounidense fue muy elogioso con su rival: “Fue un gran partido suyo. Está jugando mucho mejor de lo que su ranking indica. No creo que esté en ese lugar por mucho tiempo más”.

Con apenas 18 años de edad, el español finalizó el año en el puesto número 32, se alzó con su primer título en el ATP 250 de Umag, disputó también por primera vez el cuadro principal de un Grand Slam (lo hizo en los cuatro, llegando hasta los cuartos de final en el US Open) y obtuvo victorias ante tenistas de élite como Stefanos Tsitsipas, Matteo Berrettini, Jannik Sinner y Andy Murray. Además, se convirtió en el jugador más joven con 30 victorias en una temporada desde que lo hiciera Rafael Nadal en 2004.

Y hasta el propio Novak Djokovic, en medio de la disputa de las ATP Finals en Turín, se tomó el tiempo para destacar al joven español: “Es impresionante la forma en la que está jugando y cómo se comporta tanto dentro como fuera de la cancha. Está demostrando una gran madurez para su edad. Además, cuenta con una leyenda de nuestro deporte (Juan Carlos Ferrero) como entrenador, quien entiende lo que necesita un jugador joven para alcanzar el alto nivel”.

Después de un era monopolizada por el Big Three, algo atípico en la historia del tenis masculino, es de esperar que durante los próximos años sea más repartida la conquista de Grand Slam, Master 1000 y semanas como número 1 del mundo. En este contexto, si bien pueden surgir múltiples imponderables, Alcaraz aparece como uno de los candidatos más firmes a ser protagonista de la próxima década en el circuito ATP.

Su próximo desafío importante será la Copa Davis. El murciano formará parte del equipo capitaneado por Sergi Brugera, que defiende el título de 2019, junto a Carreño Busta, Bautista Agut, Granollers y Feliciano López. Su primera convocatoria y, muy probablemente su primer partido en dicha competición, nos trae un recuerdo inolvidable para el tenis español.

En 2004, año de su debut absoluto en Davis, el mundo conoció a Rafa Nadal, el héroe impensado en Sevilla. El mallorquín, de 18 años por aquel entonces, se deshizo del número 2 del mundo Andy Roddick en cuatro sets en la final frente a Estados Unidos y le dio a España su segundo título. La comparación con Alcaraz, quien busca seguir ese mismo camino, paso a paso por sus sueños, es inevitable.